Digamos que le conozco, le conozco tanto como si se tratase de un viejo amigo mio aunque no le haya visto cara a cara, pasaron muchos meses teníamos una gran amistad no teníamos de que quejarnos quizá la culpa fue mía por hacerme ilusiones, el caso era que cuando estuve mal estuvo ahí, no digo que mis amistades no estuvieran simplemente era diferente eran momentos complicados por así decirlo, nadie mostró nunca tanto interés en mi desde esa perspectiva a lo mejor lo exagero pero sentía tal vació en ese momento que solo con que supiera que no estaba solo era feliz, una cosa llevo a la otra empezamos algo que se preveía como acabaría, aunque en ningún momento deje de apostar por ello, no muy pronto empezó a suceder lo que ya venia prediciendo desde que comencé esa locura " las dudas, las mentiras, los celos..." todo se estaba rompiendo me vine abajo sí, pero ahí tuve a quien sostenerme y fue solo una lección más.
Pronto lo que parecía ser un malentendido se disipó, dando de nuevo a la misma situación del principio, pero poco duró esa calma, cuando la persona que te hacía la más feliz del mundo, era la que te empezaba a hacer llorar un día, ese día tome una decisión muy dura y muy fuerte, debía acabar con esa situación estaba jugando conmigo, decidí olvidarle, para ello me lleve la friolera de dos o tres meses sin mantener ningún tipo de contacto, pronto intento hablar, le cortaba como me corto a mi con cada una de las palabras que soltó por ese teléfono, "te creía diferente" ," ya es tarde" le soltaba.
Aún así y aunque suene estúpido no conseguí olvidarle, y por ello decidí usar el dicho de "BORRÓN Y CUENTA NUEVA", yo se que el mundo no es tan grande como se nos hace que no estamos todos tan separados como dicen, lo único que pasa es que hay personas más pacientes y personas que no saben lo que quieren.
Quiero citar esto por si lo ves.
"En algún rincón del mundo...Nos volveremos a encontrar."
12/03/13
Joder, vaya historia...
ResponderEliminarTranquilo, lo que tuvo que ser, se fue hace tiempo.
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